Viviana Vargas nos regala su ópera prima, Mis aventuras de la primaria, bien pueden ser leídas como las aventuras de Bella, la entrañable y sabia maestra; pero, también como las aventuras de estos nuevos ciudadanos del mundo que son los niños.
Con dulzura, con suavidad de maestra, Viviana se aproxima a algunas historias infantiles con el tono de coloquial de una anécdota. Por su creación, vemos pasar a entrañables pequeños enfrentados al desafío de la primera convivencia, de la expresión de su voluntad iniciática, del deseo de no fallar a sus amigos. Roberto, Fiorella, Vanessa son arquetipos que pueden habitar cualquier escuela viviendo los años mágicos de la niñez. Sus aciertos y errores nunca están exentos de ternura.
Este libro nos recuerda lo que fuimos, nos invita a la nostalgia de nuestras primeras maestras, nuestros primeros desafíos, nuestras primeras derrotas… porque Mis aventuras de la primaria… constituye un ramillete de caminos que rescata la memoria para recordarnos lo felices que fuimos en la edad de la inocencia.
Martha Amparo Isarra Córdova