Antonio Escobar Mendivez, destacado escritor de poesía infantil-juvenil en el norte peruano, desde Semán, Guadalupe, Región La Libertad; se dirige a los niños y jóvenes, no para inventarles castillos y/o paisajes de príncipes y reinas. No, no es así. Su objetivo no es la vana ilusión, ni menos evadir la realidad. Por el contrario, siendo un escritor de esperanza y reivindicación social, selecciona animales, aves e insectos de los cuales describiendo su multicolor forma y funciones transmite mensajes valorativos en poemas titulados: La Vaquita Luna, La noche, Lluvia, Dulce melodía, Fraternidad, Hormiguita Arlita, Mi perro pañuelo, Gallito madrugador y Pico largo de alhelí. El libro del Grillito Serafín presenta como poemas centrales y, a la vez, núcleo temático, a los siguientes textos que tratan sobre el grillo: Dulce grillito cantor, Mágico rondín, El grillito Serafín, Competencia de atletismo, El regreso de un grillo y Boda de grillos; de manera que se determina correspondencia entre el título y el contenido del libro. Luego de esta identificación temática, Escobar continúa con su lírica infantil mediante poemas variados como: El escarabajo viudo, Fulbito entre hormigas y zancudos, Travieso ratoncillo, Mamita buena, La lluvia buena, El patito periquito, Arco iris de alas, Carboncito volador y Trovador. Identificándonos con Escobar, todos en forma alborozada, sentimos y cantamos: “El grillito Serafín, se aprende una poesía, con música de violín y sus cantos de alegría”. Esa es la emoción y ritmo que da continuidad a la literatura infantil- juvenil que vuelve con fuerza, con su realidad y su naturaleza, ratificando a su autor en el nivel creativo a lado de los poetas para niños en La Libertad de los últimos cuarenta: Gerardo de Gracia, Danilo Sánchez Lihón, Jorge Barboza, Saniel Lozano, Juan Manrique, Dina Sánchez, María Esther Pérez y el suscrito, entre otros.
Bethoven Medina