"La poesía de Paul Sandoval nos recuerda una verdad muy necesaria en estos tiempos sumergidos entre tantas realidades superficiales: el reino de la imaginación es el cuerpo, porque es la entrada a un camino interior en el que descubrimos nuestras profundidades más insospechadas, y al mismo tiempo es un horizonte que perseguimos en nombre del amor.
En estos poemas todo se vuelve más trascendente si se apela al lenguaje del cuerpo para darle la cara al mundo, de modo que todos los elementos, los espacios y los tiempos de la cotidianidad respiran, sudan, se dilatan, se contraen, tienen pulso, textura, voz y memoria.
Sandoval arriesga bien con este lenguaje porque lo propone como una arremetida sensible sobre la vida citadina, como queriéndonos convencer de que el cuerpo es, a final de cuentas, el lugar donde ensayamos nuestras supervivencias."
Alex Morillo
Ayacucho,