Los países de América Latina y el Caribe estamos últimos en educación en el mundo, pero somos primeros en exportar drogas prohibidas. Tenemos el 30% del agua dusce del planeta, pero la mitad de hogares latinoamericanos no posee agua potable. La pobreza en América Latina es un problema secular, de siglos.
Las sociedades latinoamericanas podemos ser ricas, poque la capacidad y potencialidad de crear y producir riqueza es universal, inherente a la condición humana. La mayor riqueza de un país es su gente y el fundamento más determinante para lograr riqueza es el conocimiento y su insuperable valor transformador.
Nuestra pobreza multidimensional es desencadenada por la falta de educación y demás dominios del conocimiento más que por cualquier otro fundamento, porque adormeción nuestras capacidades y solo podemos exportar "piedras y lechugas baratas" y comprar "nueronas costosas" del primer mundo, entonces pobreza se fabrica en siguiente dirección: palacios de gobierno, parlamentos, palacios justicia y en las lujosas oficinas de las élites económicas, porque allí habitan los virus mental y moral que acaparan el poder republicano de decisión nos embrutece, empobrece, contamina, desiguala, violenta y roba todos los días desde hace 200 años porque de noche felizmente duermen.
Para salir de la pobreza y alcanzar riqueza, hay que atacar el mal desde la raíz: cambiar el poder y su distribución, por ello propongo una inédita democracia "enjambre" de participación y colaboración de las comunidades de sociedades en el máximo poder de decisión para que el país - real (país profesional, país empresarial, país trabajo, país aula, escuela, universidad, que despierte, desarrole y utilice intensamente innatas capacidades mentales para crear nuestra propia tecnología, industrializar materias primas, tecnificar agro en suma generar alto valor agregado y el grueso de elevados ingresos, salarios, ganancias y la recaudación se quede aquí