Michel Foucault define la clínica como una «relación universal de la humanidad» que se configura como techné fundada en la observación directa y cercana entre el médico y el paciente. La clínica es una relación extremadamente singular. Es decir, una singularidad sensible que se entabla entre dos personas; «la clínica pone en juego la relación». Esto conlleva a prestar atención a los aspectos intersubjetivos, los aspectos de humanización y la comprensión de la alteridad alterna del otro.
La pedagogía clínica es una ciencia que estudia la vida del hombre durante su proceso de formación y educación, que encuentra su fundamento heurístico y epistemológico en la pedagogía general. El objetivo radica en ayudar al sujeto clínicamente crítico a encontrar los medios para recobrar su armonía y su equilibrio existencial.