‘Hermanos elfos’ tiene la virtud de devolverle a la poesía la libertad de la palabra. Y con ello arrastra a la fantasía, a la musicalidad, al corazón. Es decir, lo central que un poeta tiene para describir al mundo. Ese mérito, raro en la actualidad, convierte al libro en un bien exigente pero accesible. Por eso su disfrute está en proporción de cuánto estemos dispuestos a ceder de nosotros mismos, de arrancarnos los velos de costumbre, sean estos literarios o no.