Joaquín Urquizo es un hombre de mediana edad y habitante del ámbito rural, de naturaleza optimista, alegre, comunicativa e intuitiva, muy cuidadoso en la seriedad y el cumplimiento de sus deberes. Este carácter se ha moldeado desde su niñez, fortaleciendo su juventud y madurez. Dedicado al amor por los animales y la labranza de la tierra, sus padres, también de vida rural, ayudaron a forjar un buen acero en él. Un día, después de su jornada, de regreso a su hogar, una luz muy potente ilumina todo el ambiente y Joaquín queda estático; ve a un hombre que parece surgir de la neblina o de la nada y además flota a centímetros del suelo. Es El Mentor, quien lo conduce, junto con Margarita ante la presencia de Gran Apu (personificación de las montañas) y lo llevarán en un viaje a otra dimensión o mundo paralelo para conocer su misión de vida y comenzar su iniciación.