La palabra es uno de los dones más extraordinarios que posee el hombre, ésta le permite expresar ideas, opiniones, sentimientos, emociones y toda la riqueza que posee su persona; estableciendo una relación con sus semejantes.
Siendo la comunicación eje de la construcción colectiva y de transformación social y cultural, se hace necesario la enseñanza de temas relacionados a la oratoria y expresión corporal, a fin de que los estudiantes, profesionales y público en general amplíen su mirada hacia diversos escenarios sociales, donde desde su quehacer influirán dentro de una sociedad para enriquecerla, transformarla, preservar sus costumbres, desarrollar pensamiento crítico, fortalecer estilos de vida; es decir, incidir significativamente en las complejidades humanas.
La oratoria genera interés y participación en la vida. Enriquece la existencia individual, familiar, social y mundial de la que todos somos parte integral. Tengamos presente que una persona que no sepa expresarse correctamente ante los demás, esta condenada a fracasar y a ser relegada a un plano inferior, en cambio los que sí dominan el arte de la elocuencia están destinados a sobresalir y a triunfar en todas las esferas de su vida. La habilidad para hablar en público es fundamental para alcanzar el éxito en la vida profesional o social.