Desde la ficción narrativa el autor indaga y recrea, a partir de hechos históricos inobjetables, los aspectos que el relato oficial de la Batalla de Ayacucho no toma en cuenta: el papel, valeroso pero audaz e inteligente de muchos compatriotas que, como José María Castañeda, se alistaron desde muy jóvenes en las filas independentistas.