La piel es el órgano más grande del cuerpo humano y cubre todo el exterior del cuerpo. Es un órgano que protege el cuerpo de factores externos, infecciosos, sustancias químicas y temperatura. La piel y sus derivados (cabello, uñas, glándulas sebáceas y sudoríparas), conforman el sistema tegumentario. La piel está formada por dos partes: epidermis y dermis, la primera con un conjunto de células que principalmente son las células epiteliales con sus capas basal, estrato espinoso (intermedio de Malpighi), estrato granuloso, estrato lúcido y estrato córneo. Estas células pueden formar dos neoplasias muy frecuentes: carcinoma epidermoide y carcinoma basocelular. Por otro lado, de los melanocitos quienes tienen el pigmento melánico se pueden formar los melanomas malignos; de las células de Langerhans, la histiocitosis de esta célula; de las células de Merkel, los tumores de células de Merkel y de los linfocitos de la dermis todo un conjunto amplio de neoplasias llamada linfoma cutáneo, estas se clasifican de acuerdo al tipo de linfocito alterado: linfocito T, B y NK.
En este atlas y guía breve de linfoma cutáneo presentamos nuestros casos clínicos y la experiencia de manejo. Asimismo, se hace una revisión actual del manejo de esta entidad con los aspectos moleculares e inmunológicos en la terapia.