Esta obra se presenta en un momento crucial, donde la sociedad global reexamina los roles tradicionales de las instituciones religiosas y su impacto en la estructura política y social. El periodo de 1980 a 2010 en Perú fue testigo de una serie de transformaciones significativas en la relación entre la Iglesia Católica y el gobierno. Este libro no solo documenta estos cambios sino que también analiza cómo el Concordato, un acuerdo que regula las relaciones entre el Estado y la Iglesia, influyó en la política, la educación y la vida social del país.
Más que una simple crónica, este volumen invita a los lectores a cuestionar y debatir sobre la naturaleza del secularismo y el papel de la religión en el espacio público. Cada capítulo ofrece una combinación de análisis riguroso y narrativas personales que destacan las luchas por la igualdad, la libertad y la justicia social.