El presente libro desarrolla una investigación titulada “Vínculos entre la Personalidad y las Estrategias Metacognitivas en el Ámbito Universitario”, cuyo propósito central fue determinar la relación existente entre la personalidad y las estrategias metacognitivas en estudiantes universitarios. Esta obra busca aportar conocimiento científico relevante en el ámbito de la psicología educativa, proporcionando un enfoque integral sobre cómo los rasgos de personalidad pueden incidir en la autorregulación del aprendizaje mediante el uso de estrategias metacognitivas.
La investigación se enmarca en un enfoque cuantitativo, de tipo básica, con un diseño no experimental, transversal y correlacional, orientado al análisis de dos variables fundamentales: la personalidad y las estrategias metacognitivas. La población estuvo conformada por 157 estudiantes de la carrera de Educación, de los cuales se obtuvo una muestra representativa de 78 estudiantes, seleccionados mediante muestreo probabilístico.
Para la recolección de datos se emplearon cuestionarios específicos para ambas variables. La personalidad fue evaluada a través del Test de los Cinco Factores Abreviado, y las estrategias metacognitivas mediante la Escala ACRA de estrategias de aprendizaje. Ambos instrumentos fueron sometidos a un riguroso proceso de validación de contenido por juicio de tres expertos, resultando como instrumentos aplicables al estudio. Asimismo, se determinó su fiabilidad mediante la prueba de Alfa de Cronbach, obteniéndose un coeficiente de 0,943 para el test de personalidad y 0,964 para la escala de estrategias metacognitivas, lo cual evidencia una alta consistencia interna.
Los resultados estadísticos revelaron la existencia de una relación significativa entre la personalidad y las estrategias metacognitivas (r = 0,563; p = 0,000), lo que permite inferir que ciertos rasgos de personalidad influyen de manera positiva en el uso de estrategias para el aprendizaje autorregulado. Este hallazgo constituye una valiosa contribución para los docentes, psicólogos y gestores educativos interesados en optimizar los procesos de enseñanza-aprendizaje desde un enfoque integral.
A través de este estudio, se espera ofrecer una visión profunda y crítica sobre la interacción entre factores psicológicos y pedagógicos, reafirmando la importancia de atender las características individuales del estudiante para favorecer un aprendizaje más autónomo, consciente y efectivo.