Daisaku Ikeda brinda orientaciones destinadas a cada una de las divisiones organizativas que conforman la Soka Gakkai, guiando a los miembros en su noble misión de construir una sociedad pacífica y segura a través de la práctica budista.
Valiéndose de pasajes de los escritos de Nichiren Daishonin, el presidente de la SGI alienta a los practicantes —quienes sostienen una lucha compartida de maestro y discípulo y se esfuerzan seriamente— a vivir basados en un gran juramento por la felicidad de sus semejantes.
La oración, la propagación del budismo, el diálogo sincero de vida a vida y la convicción en la naturaleza de Buda de los demás son pilares fundamentales que contribuyen al logro de la paz mundial. Estos esfuerzos, que emprenden los «Bodisatvas de la Tierra», encarnan el compromiso inquebrantable de consagrar su vida al kosen-rufu, perseverando y superando con valentía todas las adversidades.