En el libro se resalta la grandeza de Santiago “El Mayor” y su Feria, así como se conoce al feligrés César Vallejo, conjugado con la beldad de las mojigangas que realzan los actos festivos nutriéndolos con bailes, cantares y sones; además de las bandas de músicos y de chirocos, así como el perfume de inciensos y los sabores de suculentos potajes lugareños de un Santiago de Chuco peculiar.