Dime:
¿En qué momento se fue el amor por el retrete y dejaste de creer en lo bello de la vida? ¿En qué momento dejaste que las palabras huecas de quien juraba amarte te estrujaran por completo el corazón y dejaste de ponerte en primer lugar para elegirlo primero a él?
Sí, es verdad: no hay valor más grande que posarte frente al espejo, mirarte a los ojos y dejar sangrar las heridas. No hay sismo más grande y doloroso que el reconocerte, y descubrir en qué momento te olvidaste de tus sueños, de tu brillo, de tu amor propio, ¡DE TI!
¿Qué necesitas para llenar tu maleta de valor o de escombros e irte?
Nohemi González
Escritora mexicana independiente