La obra No tengo Pecados se basa en la narrativa de las personas que cometen acciones malas, consciente o inconscientemente, como si no hicieran nada malo. Llegado el momento de una reflexión introspectiva, se enfrentan a sus memorias en la soledad y el silencio, para descubrir qué de malo han hecho, sin embargo, solo logran descubrir uno o dos acciones malas. Por ello, la obra No tengo Pecados, ayuda a las personas a hacer una introspección exhaustiva de sus acciones desde una mirada filosófica para conocerse a sí mismos, y ser conscientes de sus malas acciones que han cometido.
El autor escribe en forma de preguntas y en primera persona para ayudar al lector a adentrarse en su ser y conocer sus acciones que le son difíciles de examinar, debido a que no conocía que su acción era catalogada como una mala acción, pero una vez que se enfrenta a la oscura realidad de su ser, puede conocer en qué ha fallado y esto se convierte en el primer paso, para salir del mal que le aqueja.