Entre las tareas que hay que realizar en esta etapa están las de contactar directamente a las comunidades y organizaciones indígenas con las que se va a trabajar, explicar los objetivos del proyecto, conversar sobre su viabilidad y obtener su autorización para trabajar con ellas. Como señala Cruz (2007), la aceptación por parte del grupo con el que se va a trabajar es un factor decisivo para cualquier investigación. Asimismo, resulta muy importante recibir sugerencias para la implementación del proyecto, tanto en términos del contenido, como de la metodología y de la logística. Las personas que forman parte de las organizaciones indígenas conocen su región y, por ello, es importante tomar en serio las sugerencias que puedan hacer respecto del proyecto. Finalmente, son quienes mejor conocen a las comunidades “desde dentro”.