El "Cantar de Mio Cid" narra las hazañas de Rodrigo Díaz de Vivar, conocido como el Cid Campeador, desde su destierro hasta la recuperación de su honor. La historia se divide en tres partes: el destierro del Cid, las bodas de sus hijas y la afrenta de Corpes. El poema, de autor anónimo y del siglo XII, explora temas como el honor, la lealtad y la importancia de la nobleza.
El destierro del Cid: El poema comienza con el Cid siendo desterrado por el rey Alfonso VI, a pesar de sus leales servicios y su gran reputación. El Cid, sin embargo, se rehúsa a rendirse y reúne a sus seguidores para emprender nuevas aventuras.
Las bodas de sus hijas: El Cid conquista Valencia y se convierte en un personaje poderoso, con gran riqueza y fama. Se proponen sus hijas en matrimonio con los Infantes de Carrión, pero la boda es una trampa organizada por el Conde de Barcelona y el Rey de Navarra, enemigos del Cid, quienes ven con envidia la fama del Cid.
La afrenta de Corpes: Los infantes, cobardes y vanidosos, son incapaces de defender el honor de sus esposas y muestran su cobardía ante un león, lo que genera una gran afrenta para el Cid. Finalmente, los Infantes de Carrión golpean a sus esposas y las abandonan, lo que lleva al Cid a buscar justicia ante el rey. En el juicio final, se anulan las bodas y las hijas del Cid se unen a los príncipes de Navarra y Aragón, recuperando así el honor del Cid.
En resumen, el "Cantar de Mio Cid" es una historia de honor, lealtad y venganza, que refleja los valores de la época medieval. El poema celebra la figura del Cid, un héroe que lucha por su honor y por la justicia, incluso en circunstancias adversas.