Gracias a la editorial El Lector los lectores ganamos el acceso a un estudio excelente y único sobre los pastores de los andes que trata de la vida, pastos y rebaños; costumbres, economía y organización, basado en lo contado por los alpaqueros en runa simi y en castellano. Los testimonios recogidos por el antropólogo en runa simi (su lengua materna) publicados en quechua y traducidos al encantador castellano andino. El presente texto también ha sido enriquecido con documentos y testimonios escritos en castellano o castellano y quechua encontrados por el autor durante un cuarto del siglo. El autor eligió tres comunidades según criterios de distancia de las ciu - dades; dedicación exclusiva a la ganadería, y la ausencia práctica del mini fundio. En vez del minifundio aparece el minitiempo del uso que es here ditario. Por ejemplo, a la muerte del poseedor de seis meses en un pastizal, sus cuatro hijos heredaran un mes y medio cada uno para sus animales. La tierra es posesión común y a la vez hereditaria, pero su uso es común den tro de cada subgrupo de familias y arreglos con otras personas para cuidar los pastizales con sus kanchas, acequias, aguas y plantas de tal modo que no falte pasto para alpacas, llamas y ovejas, cuyos grupos según edad y sexos se pastean separadamente según la calidad del pasto. El autor profundizó su investigación también en las jerarquías de varas y de edad, relaciones con comunidades vecinas, linajes dentro de las comu nidades, divisiones internas, organización del trabajo y de colaboración, evolución a lo largo de un cuarto del siglo de investigación, adaptación a cambios económicos y el crecimiento de población. Llama la atención que los bienes y derechos son heredados del padre a hijos y de la madre a hijas, lo que influye en contraer matrimonios y criar hijos. Sin embargo, no pue do enumerar aquí todos los méritos de la investigación. 16 Sus observaciones y los textos quechuas recogidos son una fuente de posibilidades para antropólogos, historiadores y lingüistas. Datos sobre las jerarquías, organización del trabajo y costumbres ayudan en entender otras comunidades andinas del siglo xx y de hoy. Para los historiadores, la in formación en cómo funciona la propiedad y las jerarquías de autoridad y de edad ayudan a entender las fuentes de los siglos pasados, incluyendo el siglo xvr. Los textos quechuas son un testimonio de una variedad del que chua sureño todavía no descrito ni documentado por los lingüistas y fuente para estudios de la literatura oral. El presente libro motivará a investigaciones nuevas y revisiones de las creencias establecidas en estudios andinos, siendo el mayor logro que pue de conseguir un científico en humanidades. Desafortunadamente el autor ya no gozará de admiración merecida. Jan Szeminski