¡Hola! Soy Rumi, un cerro alegre del desierto peruano. Me encantaba ver cangrejos juguetones, ballenas cantarinas y sentir la lluvia. Vivía feliz con mis amigos: un zorro dormilón, lechuzas bailarinas y ratones trabajadores. Un día, los humanos llegaron. Me dieron una armadura brillante y me llamaron "protector". ¡Era emocionante! Pero con el tiempo, todo cambió. Mi armadura se rompió, mis amigos se fueron, y ahora unas máquinas ruidosas quieren llevarse pedacitos de mí. ¿Ya no valgo nada?
Este cuento habla sobre las huellas que deja el tiempo y la memoria de los pueblos. A través de los ojos de Rumi, los niños descubrirán cómo los lugares especiales guardan historias que merecen ser contadas y protegidas. Porque hasta una simple roca puede ser el guardián de un pasado que nos pertenece a todos.