El estudio de los inicios y el proceso de desarrollo de las ciencias sociales, en particular, de la antropología, no solo debe limitarse a una exploración académica que amplía nuestra cultura general, sino y, sobre todo, debe constituir una oportunidad para entender los múltiples factores que han influenciado su presencia y desarrollo. A lo largo de la historia, cada corriente teórica, cada escuela de pensamiento social, ha surgido en un contexto específico, moldeada por las fuerzas políticas, económicas y sociales de su época. Por ello, es importante entender que las teorías no solo surgen como respuestas a interrogantes intelectuales, sino también como productos de la realidad y de los avatares de un contexto en particular.
Por lo tanto, este libro propone a los lectores una reflexión sobre cómo las teorías sociales y las corrientes antropológicas emergieron, en algunos casos, moldeadas por intereses específicos, mientras que, en otros, como en el caso del materialismo dialéctico e histórico, implicaron una respuesta consciente y crítica en defensa de los intereses de las clases trabajadoras buscando un cambio en los estándares sociales, que redunde en su beneficio. Obviamente que el Perú no es ajeno a estos hechos.