Las metodologías activas (MsAs) han revolucionado la enseñanza en México, promoviendo un aprendizaje más dinámico y participativo. Este enfoque busca que los estudiantes sean protagonistas de su propio conocimiento, actitudes y aptitudes, retirando de sus aprendizajes actividades de la educación tradicional basada en la memorización y la pasividad.
Según los autores Bernal González y Martínez Dueñas (2020), la adquisición de saberes, es social y se construye a partir de la interacción, además, se enfatiza que el aprendizaje debe ser realista, viable y complejo, permitiendo que los alumnos encuentren relevancia en los contenidos y los apliquen en su vida cotidiana.
En el libro, se presentan experiencias de distintos estados de la república mexicana, destacando que la implementación de estas metodologías ha mejorado la motivación y el rendimiento académico de los estudiantes, además de fortalecer su capacidad crítica y creativa.