La minería en el Perú es una actividad económica históricamente presente y que tiene un doble significado: contribuye al crecimiento económico, y a su vez produce impactos negativos en los territorios donde opera, con una persistente conflictividad social que afecta seriamente la gobernabilidad y gobernanza. En este marco y para aportar en la comprensión y solución de esta problemática, se realizó el estudio “Minería: Agua, renta minera, desarrollo y gobernanza territorial en la macrorregión Sur del Perú al 2045”, entre octubre 2024 y febrero 2025, focalizado en la gran y mediana minería, en un contexto de profunda crisis política, social, institucional y moral que afecta severamente el país.
El estudio se ha orientado a producir alternativas para un mejor beneficio de las oportunidades en los territorios con actividad minera, articulada a procesos de diversificación económica y productiva, desde una perspectiva de gobernanza y gestión transformadora de conflictos; como parte de un gran esfuerzo estratégico de reimaginar una agenda consensuada de desarrollo que contextualice la minería en un país megadiverso.
El estudio es importante por su escala macrorregional, y por sus aportes en los diversos temas abordados, que constituyen parte del debate de una agenda macrorregional y la construcción de consensos entre múltiples actores involucrados, para fomentar cambios significativos en la minería en y desde las regiones, las próximas dos décadas. El gran eje articulador de esta agenda es forjar una “Política de Estado sobre la Minería al 2045”, que debiera animar procesos de construcción de gobernanza territorial, con inclusión, equidad y diversificación productiva, articulados a las urgentes salidas democráticas frente a la crisis profunda que agobia a la mayoría nacional, como consecuencia del poder que ejerce la alianza conservadora, corrupta y autoritaria que hoy gobierna el Perú.
Se espera contribuir a transitar de los meros discursos retóricos a procesos participativos eficaces y acumulativos de generación de políticas, fortalecimiento institucional y también de movilización social, convirtiendo las propuestas en herramientas para grandes cambios.