Con Fiesta en las venas podría resumirse como «el sentido épico de la vida tironeado por un sueño», y el sueño, como «el caballo que en el camino inventa su pasto». «¿Más magia todavía?», se pregunta Juan Kaprús, el narrador de la novela. ¿Para qué sirve esa magia? La palabra clave es intemperie, tal como la entiende la obra. Y la pobreza constituye el núcleo mismo de esa intemperie. Desde el inicio, Kaprús advierte: «El mundo es intemperie, y al que no se prepare para enfrentarla, la vida lo va a revolcar». No es casual que la novela esté dedicada «A los que están en el ojo de la intemperie, siempre que quieran salvarse». Si tuviera que calificar en breve esta obra de Antonio Andaluz Westreicher, lo haría con tres palabras: fina, conmovedora e inspiradora.