La etapa intermedia, muchas veces subestimada, representa el punto de quiebre del proceso penal acusatorio. Es en este espacio procesal donde se define si un caso merece llegar al juicio oral o si debe ser archivado, y en consecuencia, si se respeta o se traiciona el derecho a un debido proceso. Esta obra se adentra en las fisuras de esta fase procesal, desentrañando las falencias normativas y prácticas que amenazan su eficacia y comprometen la tutela de los derechos fundamentales. Se identifican los principales problemas vinculados al requerimiento de sobreseimiento y a la acusación fiscal, y se plantean propuestas razonadas y estructuradas, orientadas a reforzar a esta etapa su rol de garante del debido proceso.