Este manojo de poemas habla de la pasión amorosa, de la transformación que sufren hombres y mujeres ante la presencia de la persona amada. Se nutren de la experiencia de quien los escribe y de la poderosa tradición literaria occidental y oriental, desde Ovidio en la Roma de Augusto, pasado por los poetas chinos como Li Po, Tu Fu, Wang Wei, la poesía medieval y renacentista, hasta los poetas de hogaño que han cantado al amor: Pedro Salinas, Miguel Hernández. Con todo ese bagaje, estos textos quieren sin embargo ser originales: tomar la palabra de cada hombre o mujer tocado por el amor. La poesía amorosa es un ruego, un ponerse de hinojos ante la persona que se quiere.