Con este libro estamos ante la concreción de un anhelo anidado por más de media centuria. Solo el espíritu estoico, luchador y perseverante del maestro Justino Zacarías Sáenz Bustamante impidió que el rico joyel literario musical de estos predios mineros —cuyas gentes acuyaron melodías en mulizas, huaynos, chimaychas y pasacalles— se extraviaran en los recovecos del olvido y la indiferencia.
En estos tiempos en que la videocracia supera largamente a la lectocracia,
resulta tarea titánica sistematizar, compilar y presentar una obra que resume más de doscientos años de creatividad.
Si un verso o una melodía es silbada por un niño o cantada por algún bohemio, las canciones pierden su autoría individual y pasan a enriquecer el venero artístico de las colectividades.
La presente obra, retrotrae espacios amicales y familiares —ya sea de jaranas, comparsas u otras manifestaciones sociales— en las que la imaginación y la pluma se fundieron en cantares exaltando el amor, la belleza y, porque no, las tragedias de la vida ordinaria con sus penas y amarguras.
Disfrutemos, página a página, con la magistral creación de versos y melodías de nuestros connotados compositores de “ayer, hoy y siempre”, como dice el autor.