Históricamente, el ser humano ha sufrido etapas de crisis como parte de su aprendizaje natural, ello ha fortalecido su forma de vivir al momento de manejar dichas situaciones repetitivas. Si nos remontamos en los primeros años de la especie humana, encontramos un ambiente hostil de supervivencia frente a los peligros que les acechaba. En este escenario, también surge la curiosidad de saber su porqué de su existencia al momento de realizar sus actividades diarias para conocer la verdadera felicidad y esta definición histórica ha presentado varias percepciones en un mundo cambiante. Por ende, saber si somos felices o no, es un tema de interés científico social. Aunado a ello, los problemas sociales como el sicariato, el desempleo y directamente, la sobrecarga laboral como consecuencia del mínimo pago en la docencia universitaria que obliga a trabajar en más de una universidad.