La poesía como refugio es el primer poemario en solitario de Ana Infantes, quien ya había compartido su voz en diversas publicaciones colectivas. Con versos largos y de aliento íntimo, la autora explora la vulnerabilidad humana desde la herida y la ausencia, interrogando —sin concesiones— a ese gran Otro que parece ausente.
En estas páginas, la figura de Dios, los símbolos cristianos, el desamor y la soledad se entretejen para configurar un testimonio de resistencia: un acto de escritura como refugio y como grito. Una propuesta valiente, auténtica y de lenguaje cuidado, que confirma la potencia de la poesía para nombrar el dolor y hacerlo habitable.