Clemente es un otorongo muy feliz, disfrutando cada día de la compañía de su madre y hermanos, y aprendiendo las destrezas propias de su especie. De pronto, esa felicidad se ve interrumpida por un muy triste acontecimiento que le cambia la vida por completo. La alegría se torna en amargura, y Clemente se desconecta del mundo que lo rodea tornándose en un ser indiferente, frío e insensible.Pero esa nueva forma de vida no le está sirviendo. ¡Todo lo contrario! Y es junto a Agustín, el búho, que emprende el camino hacia la posibilidad de volver a amar y ser feliz.