Conrado es un ronsoco muy jovial, juguetón y también muy amiguero, y es precisamente este estrecho vínculo el que despierta en él la libertad de compartir sus “secretos” con sus amigos. Hasta que, en cierta ocasión, se sintió traicionado por Matías, quien no supo guardarle un secreto muy especial; de ahí en adelante, se volvió un ser muy desconado y se aislódelosdemás. Pero un día conoce por accidente a Tomás, la tortuga, quien ayuda a Conrado a ver que no es necesario desconar de todo el mundo; sino, más bien, aprender en quién conar y de qué manera. ¡La ilusión vuelve a reinar en el corazón de Conrado!