Dante es un armadillo muy singular: diestro para la caza, astuto e inteligente, y muy cuidadoso de su integridad, entre otras virtudes. Y es por esta razón que se cree superior a los demás, lo que se esfuerza en demostrar mediante el desprecio y la soberbia, siempre presumiendo de sí mismo, lo que hace que los demás habitantes de la selva no lo soporten y procuren evadirlo cada vez que pueden. Pero Dante es arrogante por una razón, y es Bernardo, el gallito de las rocas, quien se toma el tiempo para hacérselo ver: su caparazón es también interno y pretende esconder su vulnerabilidad. ¡Ser igual a los demás es lo que nos permite conectar con ellos!