Este libro no solo representa un riguroso análisis del devenir económico
del Perú, sino que también es una valiente defensa del modelo económico
liberal implementado en los años noventa. Frente a las constantes críticas
que buscan desacreditarlo, el autor nos invita a examinar la realidad con
evidencias, desmontando los argumentos demagógicos que atribuyen los
problemas estructurales del país a dicho modelo.
Como bien señala el autor del presente libro, el Perú transitó de un modelo
intervencionista y proteccionista —que llevó al país a la ruina económica
y social en los años ochenta— a una economía de mercado que, aunque
imperfecta y truncada, generó estabilidad macroeconómica, crecimiento
económico sostenido, reducción de la pobreza, etc. A mi entender, él hace
un análisis sin caer en fanatismos, sino con una mirada crítica y constructiva.