En la presente obra se presentan los resultados del análisis realizado para establecer la relación entre la resiliencia emprendedora regional y la gobernanza inteligente con el desarrollo territorial. Siendo los territorios un escenario interconectado y en constante evolución, cambio y disparidad producto de las frecuentes crisis, desastres naturales, fenómenos sociales y económicos, eventos adversos que experimentan, así como de retos y oportunidades, se requiere que los mismos sean inteligentes y resilientes que respondan con agilidad para lograr mejores condiciones de vida para sus residentes. Una región es inteligente cuando sus recursos favorecen la adaptación, la innovación y la solución de problemas derivados de haber pasado por eventos adversos. Las formas de interacción entre actores, así como los mecanismos e instrumentos que favorecen las mismas, y las capacidades propias de éstos, son los que en sumatorio ayudan a superar los retos territoriales en función de lograr mejores estados de desarrollo territorial. Entre tanto, la resiliencia emprendedora habilita a las regiones con recursos y capacidades para otorgar respuesta a la adversidad. Su aporte va más allá de la sobrevivencia de los territorios, y se extiende hacia el aprovechamiento de oportunidades emergentes en periodos difíciles.