Esta novela histórica es un canto épico y lírico al mismo tiempo, un monumento literario que nos habla del coraje indoblegable y la entereza moral de los fundadores de la ciudad de Villa Rica en los alrededores de la laguna El Oconal, en la Selva Central peruana el 28 de julio de 1925.
Ahora es un gran emporio económico y cultural que funciona como bisagra de encuentro entre las tres regiones del Perú. Junto a los datos históricos destellan vivamente la maravillosa flora y la fauna de la región, así como la feracidad de sus tierras y la hospitalidad de sus habitantes.