Este libro constituye un aporte riguroso y actual al campo de la didáctica de la matemática, al explorar de manera empírica la efectividad de la Teoría de las Situaciones Didácticas de Guy Brousseau en el desarrollo de competencias matemáticas en estudiantes de segundo grado de educación secundaria. A través de una investigación aplicada desarrollada en la Institución Educativa Nuestra Señora de las Mercedes de Huánuco, durante el año 2024, se demuestra que la implementación de esta teoría produce mejoras significativas en la resolución de problemas de cantidad y de regularidad, equivalencia y cambio.
La obra se estructura en cuatro partes que recorren con orden y profundidad los fundamentos del problema, el marco teórico y filosófico, el diseño metodológico y los resultados alcanzados. Cada sección está cuidadosamente construida, integrando antecedentes nacionales e internacionales, conceptos clave de la didáctica matemática, y un enfoque epistemológico sólido que articula teoría y práctica educativa. Uno de los mayores méritos de esta investigación es su capacidad para traducir un marco teórico complejo —como el propuesto por Brousseau— en propuestas pedagógicas concretas y contextualizadas, mostrando su aplicabilidad real en el aula y su impacto medible a través de instrumentos estadísticos rigurosos. El valor p = 0.00 obtenido en los análisis inferenciales respalda la conclusión de que dicha teoría no solo es válida en términos conceptuales, sino también efectiva en el plano formativo.
La obra no se limita a presentar resultados, sino que ofrece sugerencias específicas para docentes, directivos y responsables de política educativa, alentando la incorporación institucional de modelos didácticos activos que promuevan aprendizajes significativos. Asimismo, plantea recomendaciones para futuras investigaciones que buscan validar y expandir esta propuesta en otros niveles y contextos educativos. Este libro es, en suma, una lectura imprescindible para educadores, formadores de docentes, investigadores en educación matemática y tomadores de decisiones que buscan transformar la enseñanza desde una perspectiva crítica, situada y basada en evidencias. Es una invitación a repensar el rol del docente y del estudiante en el aula de matemática, y a asumir la enseñanza como un acto de construcción compartida del conocimiento.