El estrés laboral se ha convertido en una realidad cada vez más presente en las sociedades modernas, debido al ritmo acelerado de la vida, las exigencias crecientes en el trabajo y la precariedad laboral, entre los factores más resaltantes que lo alimentan. Esta respuesta propia de todo organismo, no solo afecta la salud física y mental de los trabajadores, sino que también tiene un impacto negativo en las empresas y la economía en general.