La obra desarrolla sistemáticamente el derecho penal económico y se estructura en tres partes: la primera analiza los aspectos más importantes de la parte general; la segunda examina los delitos económicos contemplados en el Código Penal; y la tercera aborda los delitos contenidos en leyes especiales. En cada capítulo, además del desarrollo doctrinario y jurisprudencial, se analizan aspectos problemáticos sobre casuística ya resuelta o que a futuro puede presentarse en los tribunales, ya que los delitos económicos, generalmente como tipos penales en blanco y aplicados en la moderna sociedad del riesgo, enfrentan situaciones nada pacíficas.