En los últimos años, el mundo ha sido testigo de conflictos y riesgos que apartan del camino hacia la paz y la justicia. La inseguridad ciudadana, la corrupción, la comisión de delitos y la violencia generan consecuencias nefastas para el desarrollo del país y atentan gravemente contra el Estado de derecho. Por ello, el gobierno de cada nación, la sociedad civil y la comunidad internacional deben trabajar en conjunto para encontrar soluciones. En tal sentido, los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) constituyen un llamamiento universal a la acción para mejorar las vidas de las personas en todo el mundo y constituyen una senda para promover la actuación en tres niveles: mundial, local e individual.
En este escenario, el presente libro reflexiona desde una perspectiva jurídica sobre el desarrollo sostenible, con especial atención en la realización del Objetivo de Desarrollo Sostenible 16: “Paz, justicia e instituciones sólidas”. Por este motivo, se ha puesto especial énfasis en la prevención de conductas delictivas como un medio de fortalecimiento institucional y medio para asegurar que los recursos estatales lleguen a la población.