Una de las riquezas de la narrativa piurana actual es la exploración de diversos registros, lenguajes y formas literarias. La novela corta Triángulo en la casa Kiliam, del escritor Javier Vílchez Juárez, es una gran muestra de ello. A través de pequeñas piezas narrativas, de un lenguaje funcional y un creciente misterio, el autor nos presenta un caso policial en línea con la mejor novela detectivesca. Allí están no solo la inexplicable muerte de Norman Kiliam, un querido médico de pueblo, sino también las figuras del detective Kerton Alatrista y su colaborador Bruno Marcial. Está también el desfile de cada personaje sospechoso, los posibles culpables, que al final de cada breve capítulo bien puede ser uno u otro, dependiendo del afilado cálculo del propio Alatrista.
Javier Vílchez ha dotado a sus personajes, además, de un territorio literario propio al crear “Monteolvido”, un pueblo rural en plena trasformación, un espacio de grata inspiración piurana, asediado en la actualidad por diversos peligros, desde tensiones públicas con una minera internacional, y el proceso migratorio vinculado a ello, hasta una serie de sucesos terribles que alteran la dinámica apacible del lugar, como la muerte del propio médico. ¿Quién mató a Norman Kiliam? ¿Una hija? ¿Un cuñado? ¿Una hermana? ¿Unos sicarios? ¿Por qué habrían de hacerlo? La lectura de Triángulo en la casa Kiliam es una gratísima experiencia, no solo por la atractiva forma en que el autor teje y entreteje pistas verdaderas y falsas, un verdadero reto a la capacidad analítica del lector, sino también, ciertamente, porque es una muestra de la buena salud de la narrativa piurana actual y un paso adelante en el trabajo creativo de Javier Vílchez Juárez.
Lenin Heredia Mimbela
Escritor
Piura,