En la actualidad, la sostenibilidad aplicada al turismo es un ámbito de investigación plenamente consolidado. Desde la aparición, en los años noventa del siglo pasado, de postulados y planteamientos teóricos que aposta¬ban por la sostenibilidad como paradigma intelectual, la investigación en turismo se ha dirigido en buena medida hacia este terreno. En un primer momento predominaba la discusión conceptual sobre los términos en que había que englobar los procesos de sostenibilidad y, poco a poco, se fueron introduciendo también aspectos pragmá¬ticos y de aplicación práctica de la sostenibilidad a partir de casos de estudio (construcción de indicadores, cál¬culo de la capacidad de carga, medida de los impactos del turismo, herramientas para la gestión y planificación sostenible de destinos, etc.). A pesar de estos intentos de acercar la teoría sobre sostenibilidad a la práctica, una primera consideración sobre los límites de la investigación en turismo y sostenibilidad es precisamente el excesivo dominio de los debates teóricos por encima de las aportaciones aplicadas que resuelven problemas reales de los destinos y de la industria turística.