La Evaluación de Impacto Ambiental (EIA) surgió en la década de 1960 y se consolidó como uno de los principales avances promovidos por el movimiento ambiental en los Estados Unidos. Durante el mandato inicial del presidente Richard Nixon se aprobó la National Environmental Policy Act (NEPA), considerada una legislación innovadora que estableció de manera oficial la obligatoriedad de la EIA en proyectos públicos y privados. Esta legislación reflejaba el compromiso del país con el desarrollo armónico entre el ser humano y la naturaleza, promoviendo un entorno que garantice seguridad, salud, productividad y un valor estético y cultural adecuado para toda la población. (pasión por el DERECHO, 2022)