Este poemario es un canto a la ausencia, sí, pero también un himno vibrante a la presencia inmaterial, a la memoria que persiste y a la esperanza que ilumina. Es un homenaje sentido a quien se ama desde siempre, a quien se guarda celosamente en lo más íntimo del corazón, a quien se espera con la convicción inquebrantable de que el amor, al igual que la poesía, todo lo puede y todo lo transforma. En estas páginas Mara Gonmarri nos extiende una invitación a navegar por las olas impetuosas de la emoción, a sentir la brisa reconfortante de la nostalgia y a contemplar el horizonte vasto de la esperanza. Su poesía se alza como un faro en la noche, una guía luminosa para quienes aman, un recordatorio elocuente de que el amor, como el mar que baña su tierra natal, es infinito y eterno.
Joel Estrada