Hijos del Sol en el subcontinente austral, entre hileras de inmensurables montañas y cristalinos ríos, se forjó uno de los imperios de piedra más legendarias, misteriosas y duraderas: El Imperio de los Inca, con su capital Cuzco, una ciudad religiosa y mística, rodeada de templos, casas, centros ceremoniales adornadas con oro, plata y piedras preciosas, en cuyo centro de la ciudad se encontraba el tótem una estatua de puma gigante