La Tierra, último refugio del hombre es una ofrenda doble: a la creación divina que nos fue confiada y a las futuras generaciones que heredarán el mundo que hoy construimos o destruimos. Que este libro no sea solo leído, sino vivido; que encienda conciencias, que despierte corazones, y que cada lector se convierta en guardián de este planeta herido y hermoso.
Desde Huánuco hasta Florida, la mirada de Orbezo traza un puente entre memoria y futuro. Su formación de psicólogo y su vocación de educador atraviesan estas páginas para recordarnos que el cambio comienza en el alma y se hace hábito en la casa, la escuela y la ciudad: plantar un árbol, limpiar un río, disminuir el plástico, honrar a los pueblos originarios, educar a los niños en la ternura y el cuidado. Cada gesto cuenta: no hay acto pequeño cuando la casa común arde.
Treinta y una pinturas al óleo dialogan aquí con la palabra y la fe. No ilustran: interpelan. En cada lienzo hay un bosque que resiste, un glaciar que se despide, un ave que aún confía en nuestro arrepentimiento. El arte, en manos de Orbezo, se vuelve oración y agenda: belleza que hiere la indiferencia y al mismo tiempo cura la desesperanza, convocándonos a la acción concreta y compartida.
Porque al final, comprenderemos que el verdadero refugio del hombre no está en el acero ni en las ciudades que levanta, sino en el abrazo eterno de la Tierra que, paciente, nos espera.
Jorge Chávez Hurtado