Este libro constituye un estudio pionero sobre la regulación de la Medicina Alternativa y Complementaria (MAC) en América Latina, un campo que combina tradición cultural, demandas sociales contemporáneas y desafíos para la salud pública. A través de un enfoque normativo-comparado, la obra examina cómo distintos países de la región han diseñado, implementado o dejado pendientes sus marcos regulatorios para integrar —o restringir— prácticas como la Medicina Tradicional China, la homeopatía, el Ayurveda, la fitoterapia, las terapias bioenergéticas y corporales, entre muchas otras.
El texto parte de una revisión teórica amplia sobre la evolución histórica de la MAC, sus conceptualizaciones actuales y las tipologías de prácticas reconocidas a nivel internacional. Posteriormente, analiza el marco normativo regional, identifica políticas nacionales, normas sanitarias y criterios de control de calidad, y desarrolla un estudio comparado entre 17 países latinoamericanos, contrastando avances, vacíos y tensiones. En esta línea, el libro explora dimensiones clave como la existencia de políticas de Estado, la certificación de profesionales, la seguridad de productos, los sistemas de farmacovigilancia y la incorporación —o exclusión— de saberes indígenas en los sistemas de salud.
El valor de esta obra reside en su doble aporte: por un lado, ofrece un panorama detallado de las normativas vigentes en la región, sistematizando información dispersa y de difícil acceso; por otro, plantea una reflexión crítica sobre el lugar que la MAC ocupa en los sistemas de salud y los retos pendientes para lograr una integración segura, inclusiva e intercultural. A partir de preguntas centrales sobre la calidad, la eficacia y la legitimidad de estas prácticas, el estudio no solo informa, sino que invita al debate académico y político.
Dirigido a investigadores, profesionales de la salud, legisladores y estudiantes, este libro constituye una referencia indispensable para quienes buscan comprender el complejo entramado de la regulación sanitaria en América Latina. Su lectura aporta no solo datos comparativos, sino también claves interpretativas para avanzar hacia políticas públicas más coherentes, respetuosas de la diversidad cultural y comprometidas con la seguridad de los pacientes.