Este libro aborda el desarrollo de la ciencia y la tecnología a través de la historia. Resalta las discontinuidades de su evolución, así como de su no-neutralidad debida a la influencia de la cultura, de la política, de la economía, de la religión y de la ideología. Representa una crítica a la concepción lineal propia al positivismo, que percibe a la historia y al progreso como algo continuo y sin rupturas.