Manuel Gibaja nos invita a un viaje profundo por el universo simbólico del arte rupestre en la región de Cusco. Lejos de ser un simple inventario, este volumen se consolida como una obra esencial para entender la Historia del Arte del Cusco desde sus orígenes prehistóricos, integrando el análisis estético con la teoría del arte.
El autor transforma la "piedra habitada" en un documento vivo, descifrando las narrativas visuales de nuestros ancestros andinos. El trabajo detalla la iconografía, las técnicas y el contexto cultural de estas expresiones milenarias, revalorizando los sitios arqueológicos de la región. Es una lectura imprescindible para estudiantes, investigadores y cualquier persona fascinada por el legado cultural andino y la estética ancestral. Una contribución invaluable a la arqueología y el arte peruano.