El desarrollo integral de la persona reclama la atención y el cultivo de cada una de las capacidades que lo conforman. La inclinación de la sociedad a interesarse especialmente por la inteligencia y lo que ésta pueda proporcionar para el progreso material, ha orientado la educación hacia el hacer sobre el mundo, olvidando el desarrollo del hombre en sí.
En este libro, el autor pretende indicar el conjunto de capacidades que es necesario estimular en cada uno de los periodos de la educación, aclarando su importancia para el conjunto de la vida y el logro de la perfección humana. Indica, a la vez, los defectos que poseen para la consecución de esa meta, algunas de las más extendidas propuestas sobre el aprendizaje.