El mundo actual ya no aprecia ni se preocupa por producir verdadera poesía, todo no es más que periodismo; allí pagan, la poesía como siempre es gratis, no prospera en este mundo totalmente mafializado.
Andrés Sicchar sigue la misma esperanza de los antiguos poetas que eran perfectos soñadores, sabios luchadores y, por eso, hoy más que nunca nacen; no se hacen, como si pasa con el periodismo. Sin duda tiene la certeza de que todos los hombres nacemos para morir y vivimos para combatir. Leer este libro, lector, es querer aplastar y dar lecciones de cómo está cada día este mundo que quiere tragarnos con el sistema capitalista.
Leoncio Bueno
Lima, 30 de agosto de 2024